Libros: tres italianos para pensar el Estado

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por Fernando Bogado (@letristefebo)

El Estado no es un concepto dado de antemano. Esto es, no significa algo que existe más allá de nuestra participación, sino que es algo derivado de la propia acción política de los hombres y mujeres que están en él. En tiempos en donde el Estado aparece como horizonte de todos nuestros problemas, revisamos tres libros que estudian su aparición, funcionamiento e historia.

 

Estado de excepción, de Giorgio Agamben

Este libro es uno de los más importantes del pensador italiano Giorgio Agamben, cuyo nombre está vinculado a una corriente filosófica llamada “biopolítica”. Tal nombre corresponde a la idea de pensar que el principal objetivo de la actividad política es la administración y control de lo que Agamben llama “la nuda vida”, la vida sin atributos, la vida en tanto meramente vida. En Estado de excepción analiza un contrasentido usual que es la base de la política de Estado moderna: siempre se suele suspender el Estado de Derecho para protegerlo. ¿No es acaso lo que pasó en la última dictadura argentina, como triste y brutal ejemplo? Agamben es, sin dudas, un pensador imprescindible para entender el funcionamiento de la política contemporánea.

 

Antología, de Antonio Gramsci

El pensador italiano Antonio Gramsci es uno de los más importantes en lo que se refiere a filosofía política contemporánea, y también carga con una de las historias más trágicas. Puesto en la cárcel por Benito Mussolini, Gramsci, el principal líder del Partido Comunista Italiano, muere miserablemente a casi diez años de estar preso, con una condena de más de veinte años encima. Esta Antología de la editorial Siglo XXI reúne algunas entradas clásicas e importantes de sus Cuadernos de la cárcel, una colección de anotaciones que Gramsci hacía desde el encierro, pensando las características del Estado moderno y desarrollando, marginalmente y por fragmentos, sus ideas más importantes y hoy fundamentales, como el concepto de hegemonía. Esa noción implica que, además de la fuerza de coacción directa, aquel que detente el poder del Estado debe tener el consenso de la sociedad civil para hacer lo que hace. ¿Cómo se logra o construye esa dominación silenciosa?

 

El príncipe, de Nicolás Maquiavelo

Resulta curioso pensar que dos de los escritores que recomendamos hicieron sus grandes obras en la cárcel. Tal es el caso de Nicolás Maquiavelo (1469-1527), quien redactó, estando encarcelado, este libro fundamental para entender el comportamiento del responsable del poder una vez que lo obtiene. Maquiavelo lleva adelante un análisis de las acciones concretas llevadas adelante por algunas figuras históricas que él trató y conoció para ver cómo es la política real, y reflexionó sobre el intento por mantenerse en el poder por parte de los que lo detentan, lo que determina el accionar y funcionamiento del Estado. Una de las frases más populares que provienen del libro deja a las claras el punto de vista de Maquiavelo, y de la política moderna, con respecto al funcionamiento del Estado: “el fin justifica los medios”.