Libros: Batman, en novelas gráficas

El día de ayer, 23 de septiembre, se celebró en diferentes partes del mundo un día bastante particular: el “Batman Day”, en honor al mítico personaje creado por Bob Kane y cuya primera aparición se remonta a 1939. Este día, instalado por la editorial responsable de sus muchas aventuras, la mítica DC Comics, nos da pie a recomendar tres historias del Caballero de la Noche editadas en formato de novela gráfica.

 

El regreso del caballero nocturno, de Frank Miller

 

Pocas historias tan fundamentales de Batman como ésta, aparecida a mitad de la década del ‘80. Hasta tal punto que la idea del Batman oscuro aquí presente sirvió como modelo para las pelis de Tim Burton y las de Christopher Nolan, llegando al Batman interpretado por Ben Affleck en la venidera Justice League. En esta historia, Bruce Wayne, ya venido en años, decide volver a la labor de vengador enmascarado en una Ciudad Gótica sumida en el caos y la injusticia. Dos tomos que le romperán la cabeza al fanático de turno.

 

Arkham Asylum, de Grant Morrison y Dave McKean

 

El asilo Arkham es el lugar en donde, históricamente, los enemigos de Batman han sido encarcelados. Por cuestiones obvias, claro: con una galería de villanos emblemáticos, de lo único que estamos seguros es que todos ellos están totalmente locos. En esta historieta dibujada por el genial Dave McKean, Grant Morrison nos sumerge en el corazón de la locura cuando Batman tiene que desarmar la toma del asilo por parte de sus clásicos enemigos mientras, en paralelo, se cuenta la historia de la familia Arkham. Oscura y demente, Batman hasta tiene la sospecha de que él también merece estar encerrado con todos esos locos.

 

La broma asesina, de Alan Moore y Brian Bolland

 

Otra de las emblemáticas historias de Batman de los ‘80 que tiene consecuencias terribles en la vida de los personajes más queridos de este cómic. El Joker secuestra a la hija de Jim Gordon, policía emblemático amigo del encapuchado. Y no sólo eso, también somete a la pobre Bárbara Gordon, en otro tiempo, la mismísima Batichica, a una tortura psicológica y física, dejándola paralítica de un disparo en la columna. Batman va al rescate para encontrar otra terrible verdad en el recorrido: ¿qué pasa si él y el Joker son las dos caras de la misma moneda? El título lo dice todo: a veces, enfrentarte a tu peor enemigo no es otra cosa que una broma absurda de mortales consecuencias.

 

por Fernando Bogado (@letristefebo)

 

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