Tecnología

Imprimir fotos

Así es la mini impresora portátil Polaroid para el celular. Motorola presentó un nuevo accesorio para su teléfono modular Moto Z Play. Se trata de Polaroid Instax Share Printer, una mini impresora que permite hacer impresiones…

Trabajo infantil en las minas de cobalto, clave para el avance de la tecnología

Si te gusta esta nota, Compartila!

El desarrollo y fabricación de baterías de dispositivos móviles y automóviles eléctricos generó una demanda en la nación africana que a la fecha aún sigue siendo provista por extracciones inseguras acusadas de explotación laboral. La batería de un iPhone 7 Plus en un análisis de la firma iFixit. La República Democrática del Congo es uno de los principales proveedores de cobalto, el mineral clave para el desarrollo de las unidades de almacenamiento de energía. Los jóvenes de Kasulu, en la República Democrática del Congo, entran a un túnel oscuro con tan solo una linterna. No llevan casco ni equipo de seguridad. Allí extraen con cinceles las piedras de cobalto, que después transportan en sacos a través de un sistema de cuerdas. Esta imagen surgió a raíz de un viaje de investigación de Anmistía Internacional a la provincia de Katanga. Los llamados “creuseurs”, trabajadores de la mina, extraen cobalto de cavidades inseguras para revenderlo a intermediarios. Más arriba, en el río, mujeres y niños lavan las piedras y separan las que tienen el preciado mineral. “Ni los niños ni los adultos llevaban protección”, explica Lauren Armistead, de Amnistía Internacional. Ella investigó junto a su colega Mark Dummert, de la ONG Afrewatch, las condiciones en la minería de cobalto a pequeña escala en el Congo para el informe “Por eso morimos”. Un trabajo publicado en 2016 que sirvió para llamar la atención sobre la minería “artesanal y el trabajo infantil”.
“El niño más pequeño que vimos tenía sólo siete u ocho años cuando fue enviado a las minas”, explica Armistead en entrevista con DW: “La mayoría de los niños eran adolescentes que recogían grava de las antiguas minas industriales o desmenuzaban piedras”. En este trabajo, la inhalación del polvo tóxico de cobalto que surge de la trituración puede causar enfermedades pulmonares mortales. “Niños y adultos se quejaban de problemas respiratorios, tos e infecciones en las cavidades nasales”, continúa. Además, los sacos son demasiado pesados para ellos y trabajan jornadas de 10 ó 12 horas diarias bajo duras condiciones.
En el llamado Cinturón de Cobre de la República Democrática del Congo están los depósitos de cobalto más grandes del mundo. Se trata de un subproducto de la minería de cobre y estaño, y más de la mitad de la producción mundial viene de esa provincia. Una vez extraído de los oscuros túneles de Kasulu, frecuentemente son intermediarios ilegales o funcionarios corruptos los que lo transportan a la costa. Desde allí va hacia China, donde se purifica para ser suministrado a fabricantes de baterías, que actualmente tienen una demanda récord.
Actualmente, el precio de la tonelada de cobalto está cerca de los 60.000 dólares. Los que trabajan en Kasulu reciben entre uno y tres dólares al día. Hay minas industriales que trabajan con alta tecnología, pero el 10% de la producción procede de minas pequeñas. Y allí es precisamente donde las condiciones de trabajo son más duras. “No tienen otra alternativa”, aclara la activista Lauren Armistead, a la vez que desaconseja recurrir a un boicot. “Boicotear ese cobalto del Congo tendría graves consecuencias y les hundiría aún más en la pobreza”.
La actual legislación europea y estadounidense sobre importaciones de regiones en conflicto solo regula la explotación de oro, tántalo, estaño y wolframio. Las empresas tienen que probar una “diligencia debida” cuando tratan con estos minerales. Para el resto de minerales no se necesitan pruebas del origen o la extracción responsable. La mayoría de los fabricantes de baterías, computadoras portátiles y teléfonos móviles se escudan en la complejidad de la cadena de suministro. Y aunque muchos fabricantes presuman en sus páginas web de hacer uso responsable de las materias primas y respetar los derechos humanos, “las respuestas que nos dan las empresas es que no harán nada mientras no haya ley”, aclara Lauren Armistead. Amnistía pretende publicar otro estudio este otoño y analizar todo lo que se ha hecho desde la publicación de su informe de 2016. Mientras, la cuestión del cobalto y los derechos humanos continuará siendo un tema para el futuro.
Contenido provisto por la Deutsche Welle (la nacion)
Tecnología

Imprimir fotos

Así es la mini impresora portátil Polaroid para el celular. Motorola presentó un nuevo accesorio para su teléfono modular Moto Z Play. Se trata de Polaroid Instax Share Printer, una mini impresora que permite hacer impresiones…

General

No hay Cupo

Ezequiel, Nico y Martín están juntos desde el jardín.  Pero hoy Nico le contó a sus padres que Ezequiel no irá con ellos a la secundaria el próximo año. Ezequiel tiene discapacidad intelectual y las autoridades del…