Libros: padres en la literatura

En varias novelas hemos leído la historia de diferentes modelos de padres: cariñosos, comprensivos, pero también infernales y hasta fatales. Y es que la literatura, en esto de capturar algo de la vida, sabe muy bien mostrarnos los matices de esta compleja figura familiar. En su día, recordamos a tres padres en tres grandes libros.

 

La carretera, de Cormac McCarthy (2006)

 

Ambientada en un futuro distópico en donde un cataclismo de origen insospechado arrasó con gran parte de la humanidad, la novela nos cuenta la historia de un padre y un hijo, de nombres desconocidos, que deben atravesar una carretera para llegar al mar y tratar de sobrevivir. En este mundo, en donde varias personas se han vuelto caníbales frente a la falta de alimento, en donde toda la naturaleza ha sido consumida en algún tipo de ola destructiva que llenó de cenizas la superficie, este padre representará el último momento de esperanza en un lugar dejado por la mano de dios, haciendo lo imposible para que su hijo tenga alguna chance de sobrevivir. Hermosa novela adaptada al cine en 2009.

 

Carta al padre, de Franz Kafka

 

De las muchas maneras que hay de leer a Kafka, son muy pocas la que le pueden encontrar cierta vuelta graciosa a sus textos. Muchos insisten en esta terrible presión que sufría por no poder vivir de manera plena como escritor. Pero esta es una perspectiva errada: ¿cómo podemos decir eso de alguien que no hizo otra cosa que escribir? La Carta al padre, que siempre fue la piedra del escándalo para la crítica literaria, puede leerse como una forma que ha tenido el autor de echarle en cara al padre sus frustraciones o como una exageración que muestra lo gracioso de culpar a nuestros progenitores por quienes somos. Una suerte de anti-Edipo que aún hoy escandaliza a más de un psicoanalista.

 

Pedro Páramo, de Juan Rulfo (1955)

 

Pedro Páramo es una novela fundamental sin la cual no puede entenderse la escritura latinoamericana de nuestro tiempo. Pero, también, es un retrato bastante cruel de un complejo modelo paterno: el del personaje que le da título a la obra, alguien cruel, desalmado, que ha tenido varios hijos y que no ha criado ni le ha dado amor ni comprensión a ninguno, dejándolos a la buena de dios para que luego, como sucede a veces en la vida más allá de los libros, esos hijos vuelvan a buscarlopara encontrar una respuesta que los tranquilice. Un retraro de la dureza de nuestro continente y de los reveses a veces implicados en la búsqueda de respuestas supuestamente dadas por un padre.

 

por Fernando Bogado (@letristefebo)

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