Libros: la representación de la homosexualidad en la literatura argentina

La representación de la homosexualidad dentro de la literatura argentina ha tenido muchas formas, a veces a tono, a veces a contrapelo de la época en particular en donde tal o cual relato ha aparecido. Sin embargo, como todo buen discurso literario, muchas veces esas apariciones pusieron en evidencia situaciones que la propia sociedad mantenía en el margen, oculta, ya sea a través del escándalo o simplemente mediante un giro que volvía algunas discusiones insoslayables. Recomendamos aquí tres relatos en tres momentos diferentes que delinean un momento dentro de al cultura gay argentina.

 

“La narración de la historia”, de Carlos Correas

 

Si hay un cuento por definición que corresponde mencionar en esta lista es el famoso relato de Carlos Correas aparecido en la revista Centro en 1959. Y fue famoso por causas bastante deplorables: la historia se concentra en un encuentro entre un joven estudiante de filosofía y un aún más joven personaje que pasa sus días recorriendo la estación de Constitución para irse con alguna persona dispuesta a darle cobijo o algo de dinero por la noche. Sin ningún tipo de tapujos, estamos metidos de lleno en un conjunto de prácticas de un mundo que parece irreal si pensamos en la imagen que tenemos de la década del ’50. El cuento levantó un escándalo notable en la opinión pública que llevó al fiscal Guillermo de la Riestra, infame figura judicial, a llevar adelante un proceso que terminó con el cierre de la revista, la censura de las ediciones publicadas y una condena de seis meses de prisión para Correas y el director de la revista, Jorge Lafforgue, por exhibicionismo y obscenidades.

 

Como una película en pausa, de Melina Pogorelsky

 

Orientada a un público adolescente, la novela cuenta la historia de tres jóvenes en su descubrimiento sexual. Lucho, narrador de la novela, comienza  a verse con dos amigos más, Damián y Flora, pero pronto empieza a desarrollar sentimientos hacia Damián. Flora, amiga de Lucho, también tiene un fuerte deseo hacia el tercer amigo, formando un complejo trío en el cual, entre los muchos temas que se abordan, se encuentra también la necesidad de ser honesto con lo que se siente y poner en conocimiento a familiares y personas cercanas acerca de la asunción de una identidad sexual. Con dibujos de Kiti López, esta obra es por demás recomendada para poder trabajar temas de la ESI (Educación Sexual Integral) en la escuela, además de ser un libro ágil que no sólo puede ser leído en el marco de la institución escolar, sino en cualquier espacio.

 

El beso de la mujer araña, de Manuel Puig

 

Puig es uno de esos escritores que han definido una época y que han sabido, sobre todo, concentrar la mirada en temas que parecían marginales en su tiempo. En esta obra, el encuentro en una cárcel de un militante, Valentín, y de Molina, alguien preso por haberse enganchado con un muchachito, señala sin más el texto. La interacción entre ambos, en las noches de la prisión, a partir de los relatos de Molina de diversos argumentos de películas, permite ir desanudando un tema muy complejo dentro de los años de militancia política en la época: el lugar que tenía la homosexualidad dentro de esos movimientos. Denostada muchas veces como un vicio burgués, o inclusive separada por considerar que era un comportamiento que negaba la naturaleza misma del hombre o de la mujer, muchos grupos revolucionarios de la década del ‘70 eran fuertemente homofóbicos, lo cual quedaba en claro en esas conversaciones nocturnas dentro de la novela.

 

por Fernando Bogado (@letristefebo en twitter e instagram)

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