Libros: la literatura descarnada de Pablo Ramos

Una literatura puede ser descarnada por varios motivos. Por un lado, podemos hablar de un texto que se niega a meterse con asuntos banales, vinculados a lo bajo, al cuerpo, y tiende a ser un desarrollo intelectual de algún tema: por poner algunos ejemplos locales, la literatura de Borges o del primer Bioy Casares era descarnada en ese sentido. Ahora bien, en un uso más estricto del término, una obra puede ser descarnada porque no para de exponer el cuerpo. Y eso sucede con Pablo Ramos, quien ha construido una obra literaria basándose en esta presentación sin límites de los propios límites de su vida.

 

El origen de la tristeza(2004)

 

En esa gran trilogía que compone lo más conocido de Pablo Ramos, El origen de la tristeza configura una primera parte bastante reveladora de lo que después va a ser un proyecto literario con una forma definida. En este texto en primera persona, nos encontramos con Gabriel, quien pasa a lo largo del libro de la niñez a otra etapa que corresponde a las penurias del mundo adulto. En ese sentido, la estructura del relato es la de una “novela de iniciación”, que bien puede emparentarse con una historia que funciona como influencia evidente de la escritura de Ramos: El juguete rabioso de Roberto Arlt.

 

La ley de la ferocidad(2007)

 

Segunda parte de la trilogía que habíamos mencionado. En esta novela, Ramos vuelve al personaje de Gabriel Reyes, nacido en el barrio imaginario de El Viaducto (que, claro está, se construye a partir de referencias a un punto bien concreto de nuestra geografía, el sur de al provincia de Buenos Aires) para mostrarlo ya adulto y encerrado en varias adicciones. La historia se concentra en los días del velatorio de su padre, y configura tanto un viaje al pasado como un relato maniático en torno al pozo sin fondo de una vida que se siente perdida, sumergida en ese mapa de consumos que hacen al presente de Gabriel. Ramos vuelve a trasponer su historia personal como material que queda en la obra de manera cruda, en el más amplio de los sentidos del término.

 

Hasta que puedas quererte solo(2016)

 

Libro aparecido recientemente, funciona como una recolección de doce relatos que representan los doce pasos del proceso de limpieza de un adicto. En cada una de estas crónicas, Ramos vuelve a jugar su posición con respecto a la literatura: ambientes urbanos, relativamente obreros, con gente atada a un presente que es un pozo sin fondo en el cual sigue cayendo más allá de su voluntad. En ese sentido, Ramos tiene tanto de Arlt como de Onetti, el escritor uruguayo que también trabajó con personajes encerrados en una suerte de mundo viscoso, metáfora que nos sirve para pensar esa especie de movilidad limitada, difícil de los personajes. Como aclara en el prólogo, para Ramos “escribir es, entre otras cosas, civilizar el dolor”.

 

por Fernando Bogado (@letristefebo en Instagram y Twitter)

 

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