Estudiantes con discapacidad podrán lograr su promoción, acreditación y certificación del sistema educativo

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La normativa, que fue aprobada por el Consejo Federal de Educación y sancionada por todos los ministros de Educación de las provincias argentinas, permitirá a los alumnos con discapacidad continuar sus trayectorias educativas.
El ministro de Educación, Esteban Bullrich, aseguró que se le dará a todos los alumnos que terminen el secundario el mismo título sin importar el grado de adaptación, en referencia al caso de Alan Rodríguez, un adolescente con síndrome de Down que terminó la secundaria y que reclama desde 2013 la entrega del título correspondiente. Bullrich le respondió a  Mirtha Legrand, que el tema fue tratado en la última reunión del Consejo Federal de Educación realizado la semana última y que se resolvió que “todos los alumnos secundarios reciban el mismo título”. “Hemos resuelto en la reunión del Consejo Federal, junto a los 24 ministros de Educación que todos los alumnos secundarios, ya sea con un grado de adaptación o no, reciban el mismo título secundario para que puedan seguir estudiando. Así que el caso de Alan se está resolviendo”, afirmó textualmente el ministro.
Lo que se aprobó es la normativa de “Promoción, Acreditación y Certificación de los alumnos con discapacidad del Sistema Educativo”, que fue sancionada por todos los ministros de Educación de las provincias, junto a Esteban Bullrich. La resolución establece que “el sistema educativo asegurará el apoyo necesario para el acompañamiento de las trayectorias escolares de los estudiantes con discapacidad en caso que lo requieran, a partir de un trabajo corresponsable entre los niveles y las modalidades” y tenderá a “garantizar a todos el acceso y las condiciones para la permanencia y el egreso de los diferentes niveles del sistema educativo, asegurando la gratuidad de los servicios de gestión estatal, en todos los niveles y modalidades”. Asimismo, se compromete a “brindar a las personas con discapacidades, temporales o permanentes, una propuesta pedagógica que les permita el máximo desarrollo de sus posibilidades, la integración y el pleno ejercicio de sus derechos”.
La historia de Alan
El caso de Alan Rodríguez, de 21 años, se remonta al 2013, cuando la familia del adolescente reclamó ante el Poder Judicial que el ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires le entregue “el certificado oficial de finalización de estudios secundarios y la demás documentación oficial escolar que corresponda, en igualdad de condiciones que sus demás compañeros”, ya que el título que le dieron no le permite avanzar a niveles de educación terciaria o universitaria. Alan finalizó sus estudio en el Instituto Jesús María San Vicente de Paul de la Ciudad, pero al hacerlo con una currícula adaptada (PPI) y la asistencia de una maestra integradora, el gobierno porteño le extendió sólo un certificado de finalización de estudios y no el título analítico por no haber alcanzado los contenidos básicos.
(La Voz)